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La Típica

 

From: http://www.angelfire.com/music5/doxologia/Parroquia.html

 

La Típica

 

 

Lector:  Bendice, alma mía, al Señor, y todas mis entrañas su Santo Nombre, bendito seas, o Señor.

 

Salmo 145

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.

  1. Alaba, al Señor, o alma mía, alabaré al Señor toda mi vida, mientras yo existiere, cantaré himnos a mi Dios.

  2. No confiéis en los príncipes, en hijos de hombres, los cuales no tienen en su mano la salud.

  3. Saldrá su espíritu, y volverán a ser polvo;

  4. En aquel día se desvanecerán todos sus proyectos.

  5. Dichoso aquel que tiene por protector al Dios de Jacob, el que tiene puesta su esperanza en el Señor Dios suyo.

  6. Creador del cielo y de la tierra, del mar y de cuanto ellos contienen.

  7. El cual mantiene eternamente la verdad, hace justicia a los que padecen agravios, da de comer a los hambrientos.

  8. El Señor da libertad a los que están encadenados. El Señor alumbra a los ciegos, el Señor levanta a los caídos, ama el Señor a los justos. El Señor protege a los peregrinos.

  9. Amparará al huérfano y a la viuda, y desbaratará los designios de los pecadores.

  10. El Señor reinará eternamente: el Dios tuyo, Oh Sión, reinará en toda la serie de generaciones.

  11. Ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén

 

Las Bienaventuranzas

  1. Recuérdame, o Señor, cuando hayas llegado a Tu Reino.

  2. Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.

  3. Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados.

  4. Bienaventurados los mansos, porque ellos poseerán la tierra.

  5. Bienaventurados los que tienen hambre y sed de la justicia, porque ellos serán saciados.

  6. Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos obtendrán misericordia.

  7. Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios.

  8. Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios.

  9. Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el Reino de los Cielos.

  10. Bienaventurados seréis cuando os vituperaren y persiguieren, y dijeren toda clase de mal contra vosotros por mi causa, mintiendo.

  11. Alegraos y regocijaos, porque vuestra recompensa sea grande en los cielos.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.

Ahora y siempre y por siglos de los siglos. Amén

 

Durante la Gran Cuaresma

Durante la Gran Cuaresma no se da lectura a los salmos 102 y 145 para dar inicio a la misa Típica, sino que nada más finalizar el oficio de la Nona y la oración final, "O soberano Señor Jesucristo, Dios Nuestro", el coro empieza a cantar en Eco 8.  El estribillo entre cada verso es el siguiente:

  1. Lector:  Acuérdate de nosotros, Señor, cuando hayas entrado a Tu reino.

  2. Gloria al Padre... Ahora y siempre...  Amén.

  3. Coro:  Acuérdate de nosotros, Señor, cuando hayas entrado a Tu reino. 

  4. 2º Coro:  Acuérdate de nosotros, Soberano, cuando hayas entrado a Tu reino

  5. Coro:  Acuérdate de nosotros, Santo, cuando hayas entrado a Tu reino. 

  6. 2º Coro: Gloria al Padre al Hijo y al Espíritu Santo

  7. Lector:  El coro celestial Te alaba y Te dice: Santo, Santo, Santo, es el Señor Sebaot, llenos están los cielos y la tierra de Tu gloria. (Isaías 6, 3)

  8. Coro: Acercaos vosotros a El y os iluminará y no quedareis sonrojados.

  9. 2º Coro:  El coro celestial Te alaba y Te dice: Santo, Santo, Santo el Señor Sebaot, llenos están los cielos y la tierra de Tu gloria.

  10. Lector:  Gloria al Padre al Hijo y al Espíritu Santo.

  11. Coro:  El coro celestial Te alaba y Te dice: Santo, Santo, Santo el Señor Sebaot, llenos están los cielos y la tierra de Tu gloria.

  12. 2º Coro:  Ahora y siempre..

Acto seguido, el coro canta uno de los Troparia según la semana del Octóijos.  El tropario se canta dos veces y luego el teotoquio; a no ser que se conmemore un santo con tropario propio, en cuyo caso, el desarrollo es el siguiente: tropario, Gloria, tropario del propio del santo, Ahora, y teotoquio.

 

Eco 1.

Tropario

Gloria...  Ahora...

Teotoquio: Tal como anunció el dichoso David, O Virgen, tras entender tú el saludo angélico de Gabriel, se encarnó en tus entrañas cuan vastas para siempre que los mismos cielos, el Señor del cosmos siendo Él tu Creador entronado como en su arca santa.  ¡Gloria a Aquél que moró en tu vientre!  ¡Gloria a Aquél que tu misma alumbraste!  ¡Gloria a Aquél que desde tu vientre nos ha librado!

 

Eco 2

Tropario

Gloria...  Ahora...

Teotoquio

 

Eco 3

Tropario

Gloria...  Ahora...

Teotoquio: Te cantamos las alabanzas, O Virgen Theotokos.  Eres mediadora de la salvación de nuestra raza, pues tu Hijo y nuestro Dios, en su amor por nuestro género, aceptó padecer en la carne que asumió de ti, al ser crucificado, para librarnos de la corrupción, porque es Amigo del hombre.

 

Eco 4

Tropario

Gloria...  Ahora...

Teotoquio: El Misterio, que se ocultaba desde la eternidad, y que ni los ángeles conocían, O Theotokos, nos fue manifestado sobre la tierra a través de ti.  Dios, en la unión sin confusión de dos  naturalezas, se hizo hombre y aceptó por su propia voluntad la cruz por nuestra salvación para resucitar al hombre, su creación, librando nuestras almas de la muerte.

 

Eco 5

Tropario

Gloria...  Ahora...

Teotoquio: Alégrate, Umbral inviolable del Señor.  ¡Regocíjate, Muro y Alcázar de los que se refugian en ti!  ¡Alégrate, tú que no has conocido marido y has dado a luz a un Hijo y Creador y Dios encarnado!  No dejes de interceder por cuantos alabamos y adoramos a tu Hijo.  

 

Eco 6

Tropario

Gloria...  Ahora...

Teotoquio: Te bendecimos pues tomaste por Madre a la santa doncella y experimentaste la pasión voluntariamente aceptada. Mas quisiste ir en pos de Adán; desde la cruz despediste rayos, dando orden a los ángeles:  "Acompañadme en mi jubilo, pues he encontrado el dracma perdido."  Con qué sabiduría has dispuesto todas las cosas.  Gloria a ti. 

 

Eco 7

Tropario

Gloria...  Ahora...

Teotoquio: Eres el Tesoro de nuestra resurrección y eres alabada por todos, condúcenos del abismo y la profundidad de la culpa, porque en ti está nuestra Esperanza, pues has salvado del pecado a los culpables, dando a luz al Salvador, Tú que fuiste Virgen antes y durante el parto y después del alumbramiento.

 

Eco 8

Tropario

Gloria...  Ahora...

Teotoquio: Eres Bondadoso, que por nuestra causa recibiste el nacer de la Virgen y padeciste la crucifixión destruyendo la muerte por la muerte.  Siendo Dios, manifestaste la resurrección. No desprecies las obras de Tus manos. Muéstrate complaciente con los hombres, Misericordioso. Acepta de la Theotokos, que te dio a luz, las plegarias por nuestra causa y salva a tu pueblo, Salvador nuestro.

 

Proquímeno

Lector

Se cantan los versículos del proquímeno, que son repetidos por el coro.  Acto seguido, se da lectura a la Epístola.

Al concluirse la lectura, el Lector dice:

Lector: Aleluya

Coro: Aleluya

 

Lector

Coro:  Gloria a Ti, Señor, gloria a Ti.

:  Lectura del Santo Evangelio, según san N.

Una vez terminada la lectura del Santo Evangelio, el coro entona:

Coro:  Gloria a Ti, Señor, gloria a Ti.

 

Himno de los Querubines

Coro:  Nosotros que misteriosamente representamos a los querubines, entonamos el Himno de entrada del Hacedor de la vida, al Dios Trino.  Despojaros pues de afanes temporales…

…para recibir al Rey del cosmos, escoltado por sus legiones angelicales.

 ¡Aleluya, Aleluya, Aleluya!

 

El Credo

Coro: Creo en un solo Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra, de todo lo visible e invisible. Y en un solo Señor Jesucristo, Hijo Unigénito de Dios nacido del Padre, antes de todos los siglos; Luz de Luz; verdadero Dios de Dios verdadero. Engendrado no creado; consubstancial al Padre, por Quien todo fue hecho.  Por nosotros los hombres y por nuestra salvación, bajó de los cielos y se encarnó del Espíritu Santo y María Virgen, y se hizo hombre. Fue crucificado por nosotros bajo  Poncio Pilatos, padeció, y fue sepultado.  Resucitó al tercer día según las Escrituras. Subió a los cielos y está sentado a la diestra del Padre. Y vendrá por segunda vez lleno de gloria a juzgar a los vivos y a los muertos y su Reino no tendrá fin. Y en el Espíritu Santo, Señor y Dador de vida, que procede del Padre, que con el Padre y el Hijo recibe un misma adoración y gloria; que habló por los profetas. Y en Iglesia que es Una, Santa, Católica y Apostólica.  Confieso un solo bautismo para el perdón de los pecados. Espero la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro.  Amén.

 

Lector:  Redime, absuelve, perdona, O Dios, nuestras ofensas, tanto voluntarias como las involuntarias, de obra y de palabra, por inteligencia y de omisión, cometidos de día o de noche, mentales y de pensamiento, todas nuestras faltas, porque eres bondadoso y Amigo del hombre.

 

Coro:  Amén.  Padre nuestro.  Pues tu eres santo.

 

Plegarias

 

Conmemoración de los Vivos

(En las solemnidades del Señor y vísperas de Domingo no se hace metanía hasta el suelo, sino se agacha la cabeza desde la cintura).

Lector:  Te suplicamos también: Acuérdate, Señor, de todo el episcopado ortodoxo que otorga fielmente la palabra de tu verdad, de todos los sacerdotes, del diaconado en Cristo y de todas las órdenes sagradas. Te ofrecemos también este culto razonable por el universo, por la santa Iglesia católica y apostólica, por aquellos que permanecen en una vida pura y honorable, por nuestro país y quienes lo gobiernan. Concédeles gobernar en paz para que en la tranquilidad que nos aseguran podamos llevar una vida pacífica y calmada, con piedad y dignidad.

 

 

 

 

(tres veces).
(tres veces, con sus respectivos versículos).

Lector:  Lectura de la Epístola del Apóstol san Pablo a los NN.

:  Proquímeno del eco ... (del día).
: De las alturas descendiste, Compasivo, y quisiste sufrir la sepultura de tres días, para librarnos de las pasiones. Vida y Resurrección nuestra, Señor, gloria a Ti.
: Por Tu cruz has destruido la muerte; al ladrón has abierto el Paraíso; los gemidos de las Mirróforas has tornado en regocijo, y has mandado a Tus apóstoles a proclamar que Tú, Cristo Dios nuestro, has resucitado y concedes al mundo la gran misericordia.
: Congregáronse, en torno a tu sepulcro las Potencias angelicales, los centinelas vigilantes muertos de pavor, y María que buscaba en ese sepulcro tu cuerpo santo.   Descuajaste Hades, que no puede someterte.  Te presentaste a la virgen; concediste la vida eterna. O Resucitado de entre los muertos, Señor, gloria a ti.
: Alabad, fieles todos, y adorad al Verbo co-eterno del Padre y del Espíritu, Aquél que ha nacido de la Virgen por nuestra salvación.  Que, por su propia voluntad, padeció en la carne la cruz, murió, y resucitó consigo en gloria a los muertos.
: La alegría de la resurrección fue el mensaje del ángel a las discípulas del Señor.  La pena ancestral ha sido suspendida.  Victoriosas, anunciaron a los apóstoles, chillando:  La muerte ha sido destituida, Cristo Dios ha resucitado y concede la gran misericordia al mundo.: Cantan los cielos de júbilo, y se extiende la alegría sobre la faz de la tierra, pues la Diestra del Señor ha obrado proezas.  Dio muerte a la muerte, rebajándola bajo su pie.  Es el primogénito de entre los muertos, que nos ha librado de las garras de Hades, concediendo al mundo la gran misericordia. : Cuan incomprensibles y gloriosos, O Madre de Dios, son tus misterios. Pues, sellada de en la pureza y conservada en la virginidad, fuiste digna de ser verdadera madre, que dio al Dios verdadero el nacer. Intercede ante Él fervientemente que nuestras almas alcancen la salud. : Cuando al descender a la muerte, O Señor, Tú mismo que eres la vida inmortal, deslumbraste a Hades con el destello del relámpago que es tu divinidad. Más, cuando resucitaste a los muertos del mundo subterráneo, exclamaron todas las potencias celestiales: ¡O Dador de vida, Cristo nuestro Dios, gloria a Ti! (dos veces) : Los judíos, buscando asegurarse, sellaron la piedra del sepulcro y destacaron vigilantes en torno a tu cuerpo inmaculado, aun así resucitaste al tercer día, O Señor y Salvador, para colmar de vida al mundo.  Los coros celestiales te aclaman, O Dador de la vida, cantando:  ¡Gloria a tu resurrección, O Cristo!  ¡Gloria a tu dominio eterno!  ¡Gloria a tu dispensación, O Amigo del hombre.

Entre los primeros, acuérdate, Señor, de nuestro obispo N., concede a tu santa Iglesia que viva muchos días en paz, en buena salud, con honor y que sea fiel dispensador de tu palabra de verdad. Acuérdate, Señor, de todos y de todas. (Se mencionan los nombres de los vivos.)

Coro: Y de todos y de todas.

Lector:  Acuérdate, Señor, de esta comarca dónde vivimos, de toda ciudad y de todo pueblo, y de los que viven en la fe.

Acuérdate, Señor, de quienes están en la mar, de los viajeros, de los enfermos, de los presos, de todos los que padecen y de su salvación.

Acuérdate, Señor, de los que aportan dones y hacen el bien en las santas Iglesias, de quienes piensan en los pobres y concédenos todas tus misericordias.

Y concédenos glorificar y cantar con una sola voz y con un solo corazón tu Nombre venerable y magnífico, Padre, Hijo y Espíritu Santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos.

Por los Difuntos

 

Acuérdate, Señor, de los que han dejado esta vida: de los reyes y reinas Ortodoxos; de los príncipes y princesas Ortodoxos; de los Patriarcas Ortodoxos, los Metropolitanos, los Arzobispos y Obispos, Sacerdotes y Diáconos, Monjes y Monjas; de los fieles de la Iglesia, de los santos fundadores de todas las Iglesias y monasterios.  (Se mencionan los nombres de los difuntos.)

Concédeles el descanso entre los Santos en tu morada eterna.

 

Acuérdate, Señor, las almas de Tus siervos que han descansado en el sueño de la muerte, de nuestros padres y de todos nuestros familiares muertos; perdónales los pecados, voluntarios e involuntarios; concédeles el Reino, su porción de tus delicias eternas y la complacencia de Tu vida bienaventurada y eterna.

 

Absuelve, remite y perdona, Dios, nuestros pecados voluntarios e involuntarios, cometidos por palabras y obra, consciente e inconscientemente, de día y de noche, en pensamiento o intención, perdónanos todo, porque eres Benevolente y Amigo del hombre.

 

El Padrenuestro.

Lector:  Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu Reino, hágase tu voluntad, como es en el cielo así en la tierra. El pan nuestro sustancial dánosle hoy, perdónanos nuestras deudas así como nosotros perdonamos a nuestros deudores, y no nos dejes caer en la tentación, mas líbranos del maligno.

 

Coro:  Pues tuyo es el Reino, el poder y la gloria, del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, ahora y siempre, y por siempre.  Amén.

 

Lector: Señor, ten piedad. (12 veces)

 

 

Acto seguido, el coro canta el Contaquio propio del día.

Contaquia

Eco 1: 

 

Eco 2:  Te has levantado de la tumba, Salvador Todopoderoso, y el hades, viendo esta maravilla, se amedrentó y los muertos resucitaron. La creación también se regocija contigo, y se alegra Adán. El mundo, Salvador mío, Te canta para siempre.

 

Eco 3:  Este día, Tú, que eres compasivo, Te has levantado de la tumba, y nos has conducido fuera de las puertas de la muerte. Este día Adán se exulta y Eva se regocija; con ellos los profetas y patriarcas alaban sin cesar el divino poder de Tu autoridad.

 

Eco 4:   El Salvador y Redentor mío, siendo Dios, ha librado a los terrestres de sus cadenas y ha roto las puertas de¡ hades, y siendo Maestro, ha resucitado al tercer día.

 

Eco 5:   Al hades, Salvador mío, descendiste y quebrantaste sus puertas, siendo Todopoderoso. Y levantaste contigo a los muertos, siendo Creador, y destruiste el aguijón de la muerte. Adán también ha sido libertado de la maldición, Amigo del hombre y por tanto, todos clamamos, Señor, sálvanos.

 

Eco 6:  Levantando a todos los muertos con Tu vivificante mano de los valles tenebrosos, Cristo Dios nuestro, Dador de vida, quiso conceder la resurrección a esta masa humana. Porque El es Salvador de todos, la Resurrección, la Vida y Dios de todos.

 

Eco 7:  El dominio de la muerte no puede dominar más al hombre, porque Cristo ha descendido aboliendo y destruyendo su poder. El hades ya está vinculado, y los profetas se regocijan diciendo unánimes: El Salvador ha aparecido a los que tienen fe, salid, oh fieles, a la resurrección.

 

Eco 8:  Habiéndote levantado de la tumba, Tú has dado vida a los muertos y has levantado a Adán. Y Eva se regocija por Tu resurrección. Y todos los confines de la tierra están triunfantes a causa de Tu resurrección de entre los muertos, oh Tú que eres grande en misericordia.

 

Propio de la Transfiguración, Eco 7.

Te transfiguraste en el monte, oh Cristo Dios, tus discípulos vieron Tu gloria según pudieron contemplar. Para que cuando te vean crucificado, comprendan que tu muerte es voluntaria, y proclamen al mundo, que verdaderamente Tú eres el resplandor del Padre.

(Si es la del Templo del Señor (principal) lea primero el Contaquio del Nombre del Templo, después del día y del Santo del día (del mes).

Oh Protección Infalible de los cristianos, intercesión irrefragable ante el Creador, no desdeñes las voces de súplica de los pecadores; apresúrate o Diledissima a socorrer a los que Te llamamos con fe. Acude a nuestra oración, ven pronto a nuestra súplica, oh Deípara, que siempre amparas a los que Te honran.

 

(Si es un Día Sábado)

Teotoquio, Eco 2:

 

Propio del Lunes a las Potestades Celestiales, Eco 2: Adalides de Dios, ministros de la gloria Divina, jefes de los incorpóreos y guías de los hombres y, pedid lo que es útil para nosotros y gran misericordia, pues sois los adalides de los incorpóreos.

 

Propio del Martes al Precursor, Eco 2: Oh Profeta de Dios y Precursor de la gracia, hemos encontrado Tu cabeza en la tierra cual purísima rosa y recibimos siempre curaciones, pues ahora igual que antes, predicas el arrepentimiento en el mundo.

 

Propio del Miércoles y el Viernes, Eco 4: Oh Cristo Dios, Tú que voluntariamente fuiste levantado sobre la cruz. Concede Tu misericordia al pueblo nuevo llamado por Tu nombre. Alegra con Tu poder a los cristianos ortodoxos, concediéndoles victoria sobre sus adversarios, teniendo por auxilio Tu arma de paz, la victoria invencible.

 

 

Propio del Jueves a los Apóstoles:  A los tenaces predicadores inspiradores de Dios, jefes de tus discípulos, Señor, los recibistes en el gozo de tus bienes y en el reposo; aceptaste su aflicción y su muerte como más preciosa que los sacrificios, Tú que eres el Único que conoces el corazón.

Propio de san Nicolás: En Mira, ¡Oh Santo!, Te revelaste como gran sacerdote pues habiendo cumplido, venerable, el Evangelio de Cristo, oh Justo, ofreciste tu vida por tu pueblo, salvaste a los inocentes de la muerte, y fuiste santificado, como un gran iniciado de la gracia de Dios.

 

Propio del Sábado a Todos los Santos. Gloria... Con los Santos. Eco 2: Como primicias de la naturaleza, al Sembrador de la creación, el universo Te ofrece oh Señor, a los mártires Teóforos. Por sus intercesiones y por la Deípara conserva a Tu iglesia, Tu dominio en paz profunda, Tú que eres grande en misericordia.

 

El Himno trisagio

Coro: Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ten piedad de nosotros

 

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.  Ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén.

Santo Inmortal, ten piedad de nosotros.

Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ten piedad de nosotros.

Santísima Trinidad, ten piedad de nosotros, Señor, purifícanos de nuestros pecados; Maestro, perdona nuestras iniquidades; Santo, visítanos y cura nuestros debilidades por causa de Tu Nombre.

Señor, ten piedad.

Padre nuestro, que estas en los cielos, santificado sea Tu Nombre, venga a nosotros Tu reino, hágase Tu voluntad así en la tierra como en el cielo; el pan nuestro de cada día dánosle hoy. Perdona nuestras deudas así como nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y no nos dejes caer en la tentación, más bien líbranos del maligno.

Pues tuyo es el reino, el poder y la gloria, del Padre, Hijo y Espíritu Santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos.  Amén.   Señor, ten piedad. (12 veces)

Lector:  Santísima Trinidad, majestad consustancial, realeza indivisible, fuente de todos los bienes, concede tu benevolencia a este pecador que yo soy, confirma e instruye mi corazón, aparta de mí toda mancha: ilumina mi inteligencia, para que cante y te glorifique sin cesar, adorándote y diciendo:

Coro  Solo Uno es Santo, Uno Solo es Señor, Jesucristo, por la gloria de Dios Padre. Amén. 

2º Coro:   Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo. 

Coro:  Ahora y siempre y por los siglos de los siglos.  Amén.

 

Lector:  Alabado sea el nombre del Señor en adelante, y por los siglos de los siglos.  (Tres veces)

Señor, ten piedad. (40 veces)   

Coro:  Gloria...  2º Coro:  Ahora...

Salmo 33.

  1. Bendeciré al Señor en todo tiempo: no cesarán mis labios de pronunciar sus alabanzas.

  2. En el Señor se gloriará mi alma. Óiganlo los humildes y consuélense.

  3. Engrandeced conmigo al Señor, y todos a una ensalcemos su Nombre.

  4. Acudí solícitamente al Señor, y me oyó, y me sacó de todas mis tribulaciones.

  5. Acercaos vosotros a El, y os iluminará: y no quedaréis sonrojados.

  6. Clamó este pobre, y el Señor le oyó y libróle de todas sus angustias.

  7. El ángel del Señor asistirá alrededor de los que le temen, y los librará del mal.

  8. Gustad y mirad cuan suave es el Señor; bienaventurado el hombre que en El confía.

  9. Temed al Señor todos vosotros sus santos; porque nada falta a los que le temen.

  10. Los ricos quedan despojados y hambrientos; mas quienes buscan al Señor de ningún bien carecen.

  11. Venid, hijos, escuchadme, que yo os enseñaré el temor del Señor.

  12. ¿Quién es el hombre que apetece vivir, y que desea ver días dichosos?

  13. Pues guarda pura Tu lengua de todo mal, y no profieren tus labios ningún embuste.

  14. Huye del mal, y obra el bien; busca la paz, y empéñate en alcanzarla.

  15. El Señor tiene fijos sus ojos sobre los justos, y atentos sus oídos a las plegarias que le hacen.

  16. Y el rostro del Señor está observando a los que obran mal, para extirpar de la tierra la memoria de ellos.

  17. Clamaron los justos, y les oyó el Señor y los libró de todas sus aflicciones.

  18. El Señor está al lado de los que tienen el corazón atribulado; y El salvará a los humildes de espíritu.

  19. Muchas son las tribulaciones de los justos; pero de todas los librará el Señor.

  20. De todos los huesos de ellos tiene el Señor cuidado; ni uno solo será quebrantado.

  21. Funestísima es la muerte de los pecadores; los que aborrecen al justo quedarán destruidos.

  22. El Señor redimirá las almas de sus siervos, y no perecerán los que en El esperan.

Gloria... Ahora y siempre...

 

Megalynarion.

Himno a la Santísima Madre de Dios

Lector: Es  verdaderamente digno bendecirte, toda bendita y purísima Madre de Dios.

Coro:  A Ti, más venerable que los querubines, incomparablemente más gloriosa que los serafines, que sin mancha engendraste a Dios, el Verbo, a Ti verdadera Madre de Dios, te magnificamos.

2º Coro:  Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.

Coro:  Ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amén.

2º Coro:  Señor ten piedad.

 

 

(Tres veces).
 

Durante la Gran Cuaresma

Señor ten piedad

(Se repite cuarenta veces).

Gloria al Padre...

A Ti, más venerable que los querubines, incomparablemente más gloriosa que los serafines, que sin mancha engendraste a Dios, el Verbo, a Ti verdadera Madre de Dios, te magnificamos

 

Decimos la oración de san Efrén Siríaco, dividiéndolo en 3 partes y haciendo 3 postraciones.

Señor y Maestro de mi vida, no me abandones al espíritu de pereza, de desanimo, de dominación o de palabra vana.

 (Metanoia)

Da en cambio a tu siervo/a el espíritu de castidad, de humildad, de paciencia y de caridad.

(Metanoia)

O Señor y Rey, concédeme reconocer mis faltas y no juzgar a mi hermano. Porque eres bendecido por los siglos de los siglos. Amén. 

Después 12 reverencias (inclinaciones) hasta el cinturón persignándose primero y con cada inclinación decimos:

 (Metanoia)

— O Dios, purifícame, que soy pecador.

Y después dice el sacerdote de nuevo en voz alta toda la oración de nuevo.

Señor y Maestro de mi vida, no me abandones al espíritu de pereza, de desánimo, de dominación o de palabra vana. Da en cambio a tu siervo/a un espíritu de castidad, de humildad, de paciencia y de caridad.  O Señor y Rey, concédeme reconocer mis faltas y no juzgar a mi hermano. Porque Tú eres bendecido por los siglos de los siglos. Amén.

 

 

Bendito sea el nombre del Señor en adelante y por siempre. Amén.

(Dícese entera sin separaciones y Metanoia solamente en la última.  Y al terminar, empieza el oficio de la Víspera. En caso contrario, como es el tiempo de cuaresma, al final de los contaquios, decimos: Señor ten piedad. (Doce veces).
Santísima Trinidad, majestad consustancial, rea­leza indivisible, fuente de todos los bienes, concede tu benevolencia a este pecador que yo soy, confirma e instruye mi corazón, aparta de mí toda mancha: ilumina mi inteligencia, para que cante y te glorifique sin cesar, adorándote y diciendo: Solo Uno es Santo, Uno Solo es Señor, Jesucristo, por la gloria de Dios Padre. Amén.(Tres veces).

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. Ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén.

 

Antífona Primera

Rogativo del Eco 1º

  

Estijera 1º:  Bueno es adorar al Señor, y salmodiar a su nombre. (Sal 91,2)

Por las plegarias de la Theotokos, Salvador, sálvanos.

Estijera 2º:  Anunciar tu bondad por la mañana, tus fidelidades a lo largo de cada noche. (Sal 91,3)

Por las plegarias de la Theotokos...

Estijera 3º:  ¡Pues esplendidas son tus obras, Señor, nuestro Dios!  ¡Qué hondos tus designios!. (Sal 91,6)

Gloria... Ahora...

Por las plegarias de la Theotokos...

 

Antífona 2ª

Rogativo del Eco 1º

  

Estijera 1º:  El Señor es rey, de majestad vestido, el Señor se ha vestido de poder, lo ha ceñido a sus lomos. (Sal 92,1)

Por las plegarias de la Theotokos, Salvador, sálvanos.

Estijera 2º:  Tú asentaste el orbe, inconmovible; desde el principio tu trono está fijado. (Sal 92,1)

Por las plegarias de la Theotokos...

Estijera 3º:  A tu Casa, la santidad conviene, Señor, por el curso de los días. (Sal 92,2)

Gloria...

Por las plegarias de la Theotokos...

Ahora...

 

Himno de la Ortodoxia

Lector:  Hijo unigénito y Verbo de Dios, tú que eres inmortal, has accedido, para nuestra salvación, a encarnarte de la Santa Theotokos y siempre-Virgen María, inalterado te hiciste hombre, crucificado, Cristo nuestro Dios, por muerte venciste a la muerte, siendo uno de la la Santa Trinidad, glorificado con el Padre y el Espíritu Santo, ¡sálvanos!

 

Antífona 3ª

Eco 2º

  

Estijera 1º:  Venid regocijándonos en el Señor, alabemos a Dios nuestro Salvador.

Sálvanos, Hijo de Dios, (entre semana:  que estás entre tus santos) (el domingo:  que has resucitado de entre los muertos), a ti cantamos: ¡aleluya!

Estijera 2º:  Celebradle adorando su rostro, y ensalzadle con salmos, pues es el gran Dios, el Señor y gran Rey de la tierra.

Sálvanos, Hijo de Dios...

Estijera 3º:  Venid, adoremos, posternémonos, de rodillas, ante el Señor, que nos ha hecho.  Por que Él es nuestro Dios, y nosotros el pueblo de su pasto, ovejas de su mano. (Sal 94,6-7)

 

Coro:  Sálvanos, Hijo de Dios, (entre semana:  que estás entre tus santos) (el domingo:  que has resucitado de entre los muertos)

Lector:  Venid agacharos y adorad a Cristo.  Sálvanos, Hijo de Dios, (entre semana:  que estás entre tus santos) (el domingo:  que has resucitado de entre los muertos).

2º Coro:  A ti cantamos: ¡aleluya!

Disposiciones finales

 

(En domingo)  Lector: Resucitaste, O Señor, Jesucristo, Hijo de Dios, por las intercesiones de tu purísima Madre, de nuestros santos padres y teóforos, de N. (patrono del templo), de NN. (santos del día), y de todos los santos, ten piedad y sálvanos, Tú que eres bondadoso y Amigo del hombre.

 

(Entre semana)  Lector:  Señor Jesucristo, Hijo de Dios, por las intercesiones de tu purísima Madre, de nuestros santos padres y teóforos, de N. (patrono del templo), de NN. (santos del día), y de todos los santos, ten piedad y sálvanos, Tú que eres bondadoso y Amigo del hombre.

 

Coro:  Amén.

 

(Se se reserva este espacio para dar lectura a algún texto del Synaxarion o de los santo Padre.  Acto seguido, los feligreses se acercan a venerar la Cruz y el libro del Evangelio.  Reciben un vaso de agua bendita mezclada con vino y prósfora, mientras tanto el coro entona el siguiente estijerón en el eco 6º:)

 

Cuantos hemos sido rodeados por la cruz, nos erguimos contra el enemigo, sin temor de sus patrañas y engaños, porque ha sido desterrado el maligno y asolado por el dominio del Cristo crucificado sobre el Madero.

            Gloria…  

 

(Se da lectura al primer estijerón de la Liti de la festividad patronal del templo)

 

 

            Ahora y siempre…

 

Se da lectura al Teotoquio de la Liti de la festividad patronal del templo)

Conserva en la Fe, Señor, al Episcopado Ortodoxo; a nuestro Patriarca, Pablo; a nuestro Obispo, Monseñor N.; a la feligresía de este santo templo y a todos los cristianos ortodoxos, por muchos años.

Señor, ten piedad.  (3X)

Lector:  Por las intercesiones de nuestros santos padres, Señor Jesucristo, nuestro Dios, ten ten piedad y sálvanos.  Amén.

 

 

(3 veces)  Gloria al Padre....  Ahora y siempre...  
(tres veces).

 

 

Como primicias de la naturaleza, al Sembrador de la creación, el universo Te ofrece oh Señor, a los mártires Teóforos. Por sus intercesiones y por la Deípara conserva a Tu iglesia, Tu dominio en paz profunda, Tú que eres grande en misericordia.
Tú como Dios, Te has levantado de la tumba y has revivificado el mundo; la naturaleza humana, por eso, Te canta a Ti, que eres Dios, y la muerte está vencida. Adán regocija, oh Maestro, y Eva, ahora libertada de sus vínculos se alegra y exclama, Tú, oh Cristo, eres el que a todos da resurrección.

(Metanoia). (Metanoia) (Metanoia) 

Lector:  Por las intercesiones de nuestros santos padres, Señor Jesucristo, nuestro Dios, ten ten piedad y sálvanos.  Amén.

 

Salmodía.

(Durante la Gran Cuaresma, se omiten los siguientes salmos y se reemplazan con "Acuérdate de nosotros, Señor..."  Véase abajo.)

Salmo 102

  1. Bendice, alma mía, al Señor, y todas mis entrañas bendigan su Santo Nombre,

  2. Bendice alma mía, al Señor y no olvides ninguno de sus beneficios.

  3. Perdona todas tus culpas. El sana todas tus dolencias.

  4. Rescata de la muerte Tu vida. El Te corona de gracia y misericordia.

  5. Sacia de bienes Tu vida; se renueva como el águila Tu juventud.

  6. El Señor practica la rectitud y a todos los oprimidos hace justicia.

  7. Dio a conocer sus caminos a Moisés, y a los hijos de Israel sus obras.

  8. Misericordioso y compasivo es el Señor, lento para la ira y lleno de clemencia, no contenderá perpetuamente, ni se enojará para siempre.

  9. No nos trata según nuestros pecados, ni según nuestras culpas, nos castiga.

  10. Pues cuanto se eleva el cielo sobre la tierra. Tanto prevalece su misericordia con los que le temen;

  11. Cuanto dista el oriente de occidente, tanto aleja de nosotros nuestros delitos.

  12. Como se compadece un padre de sus hijos, se compadece el Señor de los que le temen. Porque El conoce de qué estamos formados, se acuerda que somos polvo.

  13. Los días del hombre son como el heno; y como la flor del campo así florece;

  14. Apenas la tocó el viento, ya no existe, y su lugar ya no se conoce más.

  15. Mas la misericordia de Dios, permanece desde la eternidad y hasta la eternidad con los que le temen,

  16. Y su protección hasta los hijos de los hijos, e los que conservan su alianza recuerdan sus preceptos para cumplirlos.

  17. El Señor afirmó en el cielo su trono, y su reino gobierna el universo.

  18. Bendecid al Señor todos sus ángeles, poderoso de fuerza, ejecutores de sus órdenes; para obedecer a su palabra.

  19. Bendecid al Señor, todos sus ejércitos, ministros suyos que hacéis su voluntad.

  20. Bendecid al Señor, vosotros todas sus obras; en todos los lugares de su señorío, bendice mi alma al Señor. En todos los lugares de su señorío bendice Tú, oh alma mía al Señor.

 

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. Ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén.

¡Gloria a Dios por todo!
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